Un oso, que como oso genuino está un poco gordo, y su cachorro se lo pasan muy bien, pero sobre todo el oso, que es quien lleva la voz cantante, ya que su cachorro no tienen ni pelo y tiene que recibir por detrás para así alimentarse y hacerse oso adulto.

Estos chicos son gordos, y los gordos también son humanos, aunque no lo parezca, y como humanos tienen gónadas y las usan, y estos no son menos, así que escarban entre sus michelines parra encontrar sus pollas y así poder conseguir algo de sexo.

Dos muscugordos, o sea, esos que se creen que están musculosos y lo que están es gordos como cochinos, se despelotan y nos enseñan sus vergas, no muy agraciadas y tampoco muy grandes, pero a ellos les sirven para divertirse con ellas, petándose el culo.

Trystan Bull pone su rabo en manos de Alec Leduc, que no tarda en hacerle una buena mamada muy profunda que hace que ambos se empalmen, así que mientras Alec se toca, Trystan se lo folla por la boca y le acaba echando un buen lefarazo en el pecho.

Thriller policíaco francés con un argumento que no hay quien comprenda porque se pasan la película dándose por el culo como campeones, con todo el peso de las fuerzas de la ley y el orden y sobre todo sin importarles que haya gente alrededor observando.