Dos muscugordos, o sea, esos que se creen que están musculosos y lo que están es gordos como cochinos, se despelotan y nos enseñan sus vergas, no muy agraciadas y tampoco muy grandes, pero a ellos les sirven para divertirse con ellas, petándose el culo.

Trystan Bull pone su rabo en manos de Alec Leduc, que no tarda en hacerle una buena mamada muy profunda que hace que ambos se empalmen, así que mientras Alec se toca, Trystan se lo folla por la boca y le acaba echando un buen lefarazo en el pecho.

Dos colegas de clase del primer curso de la universidad, que están un poco verdes aún, al menos en cosas del gimnasio, se comen la boca y en menos de lo que canta un gallo los tenemos metiéndose el rabo a pelo por el culo y preñándoselo hasta el fondo.