Un policía se encuentra a un par de chicos a los que su coche les ha dejado tirados, así que se los lleva a la ciudad, aunque en el camino se paran y en un garaje se empiezan a conocerse mejor hasta terminar comiéndose las pollas y follándose el culo.

Dos muscugordos, o sea, esos que se creen que están musculosos y lo que están es gordos como cochinos, se despelotan y nos enseñan sus vergas, no muy agraciadas y tampoco muy grandes, pero a ellos les sirven para divertirse con ellas, petándose el culo.