Un policía se encuentra a un par de chicos a los que su coche les ha dejado tirados, así que se los lleva a la ciudad, aunque en el camino se paran y en un garaje se empiezan a conocerse mejor hasta terminar comiéndose las pollas y follándose el culo.

Trystan Bull pone su rabo en manos de Alec Leduc, que no tarda en hacerle una buena mamada muy profunda que hace que ambos se empalmen, así que mientras Alec se toca, Trystan se lo folla por la boca y le acaba echando un buen lefarazo en el pecho.