Dos colegas de clase del primer curso de la universidad, que están un poco verdes aún, al menos en cosas del gimnasio, se comen la boca y en menos de lo que canta un gallo los tenemos metiéndose el rabo a pelo por el culo y preñándoselo hasta el fondo.

Tenía yo alrededor de 19 o 20 años aproximadamente. Hace unos 5-6 años. Estaba en mi máximo apogeo de fiestas, mi hígado aguantaba bastante licor, y por ende, estaba en auge físico: era delgado, no iba al gimnasio pero tenía mi cuerpecito, delgado, simpático y blanco. Se arma el viaje a una de las playas Read More →